¿Cuáles son las novedades? ¿Cómo estoy? Difícil explicártelo, han pasado tantas cosas…pasan tantas cosas desde que no estás a mi lado que no sé por dónde empezar.
Cada día el dolor es más leve, el recuerdo más borroso. Si te soy sincera ya no me acuerdo de cómo sabían tus besos, esos que tantas noches me robaron. Tus abrazos ya no me torturan, tus frases al oído cada vez aparecen menos por las noches. Tus susurros ya casi no me persiguen, las caídas repentinas de esa coraza que ahora me cubre ocurren con menos frecuencia. Y si me preguntas sobre cómo me siento al respecto, no sé qué contestarte.
Me alivia volver a sonreír de verdad de vez en cuando, poder ser feliz veces, pero por otra parte no me quito el sabor de boca de que la separación es inminente, irremediable. No me desprendo de la sensación de que, con el tiempo, seremos dos personas más, vulgares y cotidianas como el resto, que agacharán la cabeza si se encuentran por la calle para evitar lo incómodo de ese reencuentro. No superamos las adversidades, eso está claro, no fuimos capaces, pero me aferro a la idea de que todo pasa por algo, de que todo lo que empieza tiene un final, y por más que me haya costado entenderlo, nuestro final ocurrió hace tiempo.
Me alivia volver a sonreír de verdad de vez en cuando, poder ser feliz veces, pero por otra parte no me quito el sabor de boca de que la separación es inminente, irremediable. No me desprendo de la sensación de que, con el tiempo, seremos dos personas más, vulgares y cotidianas como el resto, que agacharán la cabeza si se encuentran por la calle para evitar lo incómodo de ese reencuentro. No superamos las adversidades, eso está claro, no fuimos capaces, pero me aferro a la idea de que todo pasa por algo, de que todo lo que empieza tiene un final, y por más que me haya costado entenderlo, nuestro final ocurrió hace tiempo.
Lo noto, noto cómo cambian las cosas. Te confieso que antes, por las noches, solía pensar en ti para dormirme, recuerdos me asolaban y siempre acababa igual, llorando y destruida. Eso ya no me pasa. Ahora consigo dormirme sin tener que pasar previamente por ese purgatorio, ¿sabes? Incluso consigo soñar cosas bonitas a veces. De hecho hoy en día soy capaz de soñar contigo y despertarme sonriendo al día siguiente.
Las cosas son diferentes ahora, sí, totalmente. Y supongo que el problema era mío, que me negaba a aceptar la derrota, el adiós, la separación. Y, cómo no, hoy te digo que aquello de “el tiempo todo lo cura” es cierto. Y como siempre, lo que me decían mis amigas, mi familia, todo el mundo, era cierto, pero no hay mayor ciego que el que no quiere ver. Los corazones rotos no piensan, no ven....