sábado, 16 de febrero de 2013

Feliz casi cumpleaños


A escasas horas del cumpleaños de la persona más grande que ha pisado la faz de la Tierra –y no por su tamaño-. Tantas han sido sus enseñanzas que resulta casi una ofensa el tratar de resumirlas a un minúsculo texto; imposible como intentar discernir las más valiosas.

De él he aprendido que cada esfuerzo conlleva su éxito; que en ocasiones el escenario temporal de uno y de otro no coincide exactamente con lo que llamamos el presente y un futuro próximo. Él ha sido creyente e impulsor de cada uno de mis sueños; ha procurado enseñarme las ventajas de la paciencia y los frutos de la persistencia, y ha sido agua y alivio cada vez que el corazón se ha quejado dolorido de tanto soltar agua salada.

Al mirarlo no puedo más que pensar en lo ignorante que es de su grandeza. Él siempre ha sido y será el pilar –sabio y fuerte- de una familia que ha ido constituyéndose con el paso de los años, y que al día de hoy sabe quererse como nunca lo había hecho. No es consciente todavía de lo que vale; y aún creyéndose el ser más impresionante, cosa          que sus valores y educación le impedirán siempre –y supongo que ese factor no hace sino aumentar su brillantez-, estaría a años luz de comprender lo que significan para mí cada una de sus palabras.

Gracias papá. Gracias por hacerme ver que el camino de la vida se forja sobre cada uno nuestros sueños. Que los sueños nos definen, pero más aún el trabajo que dedicamos a su logro. Gracias por obligarme a nunca rendirme, y por saber escoger las palabras exactas en el momento indicado, consiguiendo sanar hasta la más profunda de las heridas.

Porque nadie elige a sus padres, y tal vez esa haya sido la mayor de mis suertes. Porque te quiero más que a nada en el mundo, y quizás mi mayor sueño no sea sino el de devolverte, a través de mis contribuciones a la vida, una milésima parte del amor que me entregas en cada uno de tus abrazos, con cada una de tus miradas.


Porque, papá, yo de mayor quiero ser como tú.

Y me pregunto cuál será mi hogar, cuando he pasado por tantos paisajes que me han llenado el alma hasta límites insospechados. Cuando he ...