martes, 30 de octubre de 2012

1.



La línea que siguen mis pensamientos nunca ha sido del todo coherente, bien lo sabes. Las marcas que juegan las veces de ornamento por aquí dentro nunca han sido del todo mías, del todo tuyas.

Que por querer nunca he querido que me quisieses por el mero hecho de quererme. Que por haber nunca ha habido melodía más dulce que el palpitar de tu corazón sobre mi pecho.

Que si hoy me preguntan por qué, qué es lo que tiene, cómo funciona, o a dónde nos lleva, no hay mucho que pueda decir.

No sé decirte que forma tiene, ni si los domingos se viste de traje y se crece. Puedo contarte que se tiñe de todos los colores, que del sabor más dulce al más amargo sólo hay un par de falsas despedidas. Que la correlación que existe entre su fuerza y eso que algunos llaman felicidad suele ser positiva.

No sé por qué le da por crecer tanto en un espacio tan pequeño, ni menos aún como tiene la osadía de mandar por encima de mi cabeza, del ínfimo espacio racional que dejas por esos rincones cuando te esparces a tus anchas, cuando te dejas ser tú. Cuando me dejas ser contigo.

Y me pregunto cuál será mi hogar, cuando he pasado por tantos paisajes que me han llenado el alma hasta límites insospechados. Cuando he ...