Vivir días más largos, soñar con noches más profundas. Perderme, buscarme una y otra vez. Encontrarte. Mantener una actitud encomiable cuando de quererte se trate; no rendirme ante las adversidades del tiempo. Olvidarme de olvidarte, tenerte en mente siempre; por voluntad propia, en ausencia de coacciones. Amarte.
Vamos a tientas por el camino del olvido. Vamos despacito, con precaución. Vamos juntos. Me tocas y me conviertes en verso y, si te fijas bien, a la vida se le está marcando un hoyuelo de tanto sonreírnos. Todos tenemos miedo alguna vez, eso ya no importa. Dame tu mano, perdámonos juntos. Sigamos a la luna en su itinerario; ella también nos ha estado siguiendo la pista.
El sol nos acaricia el rostro con delicadeza y nos desbordan las emociones. Nos hace cosquillas el viento; las nubes nos regalan lágrimas de felicidad. Al entrar en contacto nuestros cuerpos todo empieza a girar a nuestro alrededor. Bichitos danzan en cada uno de nosotros; nuestros ojos firman un acuerdo tácito.
Te invito a morirnos de ganas; a sentir las ansias de vivir subiéndonos desde los tobillos
Te invito a sonreír sin límites
Te invito a encontrar la belleza en cada suspiro,
en cada nacimiento,
en cada rosa que florece,
en cada cambio de estación
Mudemos de hoja; empecemos de nuevo. Dejemos atrás todo lo pasado que aún nos pesa. Seamos felices.
Prefiero arder con cada sentimiento antes que verme inmersa en la vacuidad de una vida que no entiende de pasiones. Y prefiero arder contigo.